La eficacia del hechizo está determinada por el grado de conocimiento y experiencia del mago o hechicero que lo realice.
La energía enviada a través del uso de la visualización, o a través de gestos rituales como señalar con los dedos, utilizar varas mágicas, espadas y cuchillos mágicos o simplemente a través de la concentración. Una vez trasladado este poder, tendrá un efecto sobre su objetivo.
No existe una explicación exacta acerca de cómo sucede el cambio de energía en magia utilizando hechizos, se trata de fenómenos paranormales que aún no tienen explicación.
Quizás esto se pueda comprender al utilizar una analogía: cuando se agregan unas cuantas gotas de color a un vaso de agua, el agua no se altera ostensiblemente, pero la introducción del color, el cual es soluble en el agua, ha creado una combinación de ambas sustancias —color y agua—.
Parece ser que la magia trabaja con los mismos lineamientos. La energía de sanación que es enviada a una persona enferma o herida, en realidad no cura, pero parece que puede hacer que se aceleren los procesos de sanación del cuerpo.
La energía de protección visualmente no altera a un edificio u objeto en donde está concentrada la energía, pero sí puede crear un cambio no físico, puede crear una barrera de energía que resista la entrada de poderes peligrosos o negativos.
En pocas palabras, esta puede ser la explicación de un mago acerca de la magia.
No todos los magos podrían estar de acuerdo con todos los detalles de este modelo, pero sí puede darnos un marco referencial para crear nuestras propias explicaciones.

En el mundo del ocultismo, podemos decir que el hechizo está en el corazón mismo de la magia blanca. Es simplemente un ritual en el cual varias herramientas son utilizadas con un propósito especifico, el objetivo está plenamente establecido (ya sea en palabras, dibujos o en el interior de la mente) y la energía es la que conlleva hacia la adquisición del resultado necesario.
Hay hechizos muy sencillos, por ejemplo, cantar una canción que nos atraiga especialmente con una flor natural entre dos velas rojas, que simbolizan el amor, sería un hechizo de amor simple.
También podemos preparar hechizos utilizando elementos esotéricos, como pueden ser velas de diferentes colores (cada color tiene su significado), flores, cristales, incienso, etc.
Existen numerosos libros para preparar hechizos, sobre todo hechizos de amor, que iremos analizando más adelante. Hay personas que sueñan cosas descabelladas, inimaginables, pero que con un hechizo real pueden llegar a ser realidad.
Parece ser que muchas personas piensan que simplemente con el hecho de reunir en hechicería unos cuantos objetos (entre más extraños mejor) y diciendo melódicamente unas pocas palabras, los poderes del universo se esparcirán, trasladarán y producirán milagros.
Este es el producto de un mundo que cree que la magia debe ser sobrenatural, irracional e imposible. Sin embargo, la magia trabaja con la naturaleza y con energías naturales.